La pregunta que define todo el manejo posterior no es cuántas baterías hay, sino en qué estado están. Una unidad dañada o defectuosa no comparte empaque, vehículo ni documentación con material estable, y clasificarla mal es el error más común y más costoso en la disposición de baterías de litio.
Señales que descartan el manejo normal
Hinchazón, deformación de carcasa, fuga de electrolito, olor dulce o punzante, calor al tacto, corrosión en terminales, historial de impacto o de inmersión, y cualquier unidad con antecedente de sobrecalentamiento. Basta una de estas condiciones para tratar el material como unidad dañada o defectuosa.
Qué hacer antes de mover el material
Aísle el área, retire material combustible del entorno, no apile, no cargue ni descargue la batería y documente el estado con fotografías antes de cualquier maniobra. Si hay humo, chispas o aumento de temperatura, no intente contener el evento: evacúe y contacte a servicios de emergencia.
Empaque según la clasificación
Material estable: terminales aisladas, separadores no conductores, embalaje que impida movimiento y sujeción a tarima. Unidad dañada o defectuosa: contenedor reforzado, material absorbente e inertizante, una unidad por bulto cuando el tamaño lo exige y separación física respecto a cualquier otra carga.
Documentación mínima del embarque
Descripción del material y su química, estado declarado, cantidad y peso, tipo de embalaje utilizado, datos del generador y del destino, y el registro fotográfico del material embalado. Este expediente es lo que permite demostrar el destino del residuo meses después.
Este contenido es informativo y no sustituye la revisión normativa aplicable a cada operación. El alcance se confirma por escrito en cada proyecto.
